4 ESTRATEGIAS PARA LAS MARCAS DE LUJO ANTE LAS CRISIS

Estamos en un momento en el que los cambios son tan acelerados que es difícil poder predecirlos y estar totalmente preparados ante estos. Sin embargo, las marcas de lujo no deberían tener excusas ante una crisis. El lujo es la industria más privilegiada de todas pues, a diferencia de las marcas masivas, su ventaja competitiva no se encuentra prioritariamente en el precio de sus productos sino que tiene la capacidad de competir por medio de otros caminos.

 

Está claro que el consumidor de lujo no es igual a los demás y por lo tanto sus intereses tampoco. Los consumidores de las marcas de lujo tienen intereses que sobrepasan las crisis económicas: su interés principal es el de poder satisfacer todos sus gustos de la mejor manera posible, razón por la cual las marcas deben hallar todas las formas para comprender a profundidad los intereses de su consumidor (así ellos mismos no los sepan aún) y poderlos suplir con elegancia y calidad.

 

En la mayoría de negocios las estrategias ante las crisis son básicamente las mismas: rebajar precios, ofrecer mejores ofertas y vender de una manera más agresiva. Sin embargo, las marcas de lujo, al tener consumidores con intereses diferentes, se equivocan al utilizar las mismas estrategias para enfrentar las crisis.

 

Las marcas de lujo deben reaccionar desde la experiencia: es decir, asegurarse que las tácticas llevadas a cabo en la experiencia de los consumidores sea intachable. 

 

Cuentan con el privilegio de poder actuar para que sus consumidores se sigan enamorando de sus marcas. Estas son esas cuatro tácticas que una marca de lujo debería tener en consideración en momentos de crisis: 

 

La experiencia end – to – end

En el lujo lo que importa son los detalles, por eso enfocar la estrategias de marketing para revisar cada uno de los detalles será un táctica ganadora. La experiencia con la marca debe ir más allá, debe acompañarlo durante todo su proceso: desde que el consumidor conoce a la marca hasta después de haber realizado su compra. Recuerde que los clientes de lujo no compran productos, compran toda la experiencia que hay alrededor de éste. Es decir, les interesa tanto la atención y el empaque como las experiencias de fidelización que incluyen eventos privados, cenas y otras actividades.

 

El lujo es un estilo de vida

El consumidor de lujo quiere pertenecer a una comunidad que le aporte algún tipo de estatus o de estilo. Esta decisión no se toma de manera inmediata. Por lo tanto, enamore poco a poco a su consumidor, sea paciente. En el lujo, más que la compra inmediata, importa la fidelización del cliente; de esta forma, la marca contará con una comunidad que irá creciendo poco a poco y que vaya más allá de una única compra.

 

Crear beneficio y aportar a la vida del consumidor

La publicidad tradicional, enfocada hacia el producto y no hacia los intereses reales de los consumidores, repele a los amantes del lujo. Ellos no quieren comprar por las razones obvias, ellos quieren enamorarse de manera sutil del aura y del estilo de vida de la marca.

 

La estrategia consiste entonces, en crear contenido, tanto digital como para todos los puntos de contacto, que sea de beneficio e interés para su consumidor. Enséñele a las personas cómo vivir un estilo de vida de lujo de la mano de su marca, en vez de generar contenido publicitario corriente. En otras palabras, sea un referente que los usuarios disfruten ver y leer.

 

Descuentos VS Marca

Muchas veces los descuentos llegan en forma de una opción sencilla y rápida para acabar con el problema, sin embargo, el problema de esta estrategia para las marcas de lujo está en utilizar el mismo lenguaje que las marcas masivas. Esto puede alejar a su consumidor deseado y además acostumbrarlo a un funcionamiento erróneo por parte la marca.

 

El descuento y la oferta tienden a desvalorar un producto, lo cual jamás debe suceder en el caso de productos que tienen tanta historia y valor como los de lujo. La estrategia se debe manejar entonces con otro tipo de lenguaje y beneficios que pueden cautivar el interés de sus consumidores sin rebajar la imagen de la marca (su tesoro más valioso). Lo indicado en este punto, será pensar en beneficios como regalos al comprar cierto producto o servicios plus en el proceso de compra, por nombrar algunos. 
Para concluir, lo más importante ante las crisis es no entrar en pánico y reforzar los esfuerzos de comunicación y marketing. Una marca de lujo siempre se mantiene firme ante cualquier circunstancia, pues es su trayectoria la que la hace crecer.