LA REVOLUCIÓN DE KERING EN EL EYE-WEAR DE LUJO

Kering, el grupo de empresas francesas a cargo de varias marcas de lujo, ha lanzado la primera colección de eye-wear con su marca Gucci, la cual es producida in-house y está cargada de diseño, originalidad y estilo. La casa francesa tomó la decisión de terminar su acuerdo de licencia con Safilo, una compañía externa encargada de la producción de los lentes, para empezar con una producción controlada en su totalidad por ellos mismo. De la mano de Yves Saint Laurent, Alexander McQueen y Stella McCartney, Gucci ha creado in-house por Kering Eyewear, una start-up interna que pretende diseñar y distribuir las colecciones de lentes para este grupo de marcas luxury. 

Kering Eyewear busca trascender el mercado y para lograrlo se adaptará más al modelo start-up que al de  una compañía tradicional de lujo. Es decir, va a responder de manera más acelerada a las necesidades del mercado, invertir en investigación, tomar riesgos y adaptar sus prácticas de negocio para sacarle el mayor provecho a las nuevas oportunidades. Según Roberto Vedovotto (CEO de Safilo), gerenciar Kering Eyewear como una start-up dentro del conglomerado la ayudará a convertirse en la empresa líder en high-end eyewear.

El estar en una nueva compañía nos permite ser flexibles y dinámicos respondiendo a las necesidades del mercado, para explotar nuevas oportunidades e invertir en innovación”, asegura Vedevotto.

Ya varias marcas de lujo han optado por esta metodología, pues en esta era, de cambios cada vez más veloces y consumidores cada vez más impacientes, es esencial mantenerse innovando. Prada, por ejemplo, llegó a crear su propia colección de eyewear y Nordstrom creó un laboratorio de innovación en el 2010. Operar un modelo start-up puede llegar a ser muy riesgoso para las compañías, pues muchas veces es un experimento en el que invierten sin muchas bases. Sin embargo, a pesar de los riesgos que implica, hoy en día las marcas tienen que estar en una constante búsqueda de satisfacer a su consumidor y adaptarse a los gustos y tendencias actuales, pues la misma era digital lo exige.